Los iberos

ESCUDOS

La caetra: el escudo propio de los iberos, un escudo circular no muy grande, que se sujetaba al cuerpo del soldado mediante unas cuerdas, o tiras de cuero, que pasaban por el hombro y que otorgaban gran movilidad para combatir por el terreno tan irregular de la península.


Escudo ovalado: Ofrecía muy buena protección contra las infanterías pesadas, sobre todo las romanas, con las que más lucharon. Poseían un resistente umbo central que protegía la zona del mango. Su peso aproximado era de unos cinco a siete kilogramos.

Ambos escudos eran adornados con símbolos y colores.

ESPADAS, LANZAS Y HACHAS

La Téne: espada de doble filo y hoja recta de unos 60-90 cm, muy pesada y contundente



Gladius Hipaniensis: Era un arma simple pero de gran calidad, y que los iberos utilizaban para "pinchar" al enemigo, cuando avanzaban en formación y cuando el enemigo se descubría, aunque también sería empleada para asestar "tajos". Esta espada no era muy grande, lo que le otorgaba una gran movilidad en las batallas. La hoja se podía utilizar por los dos lados y por la punta

La empu√Īadura de esta arma formaba un disco en su parte central


Falcata: Se creaba dejando el hierro oxidar, hasta que s√≥lo quedase su n√ļcleo m√°s puro, lo que ofrec√≠a una dureza enorme a la espada. Despu√©s, se fund√≠a y se le daba la curvatura y el tama√Īo del propio brazo del guerrero. Esta espada, de igual modo que la "hispaniensis" llevaba acanaladuras en su hoja, para darle m√°s ligereza. Su hoja se utilizaba para pinchar con la punta y para dar tajos por la parte inferior de la espada. Las empu√Īaduras de estas armas, sol√≠an tener forma de cabezas de animales, como caballos y aves. Formaban un √≥valo que rodeaba la mano y que se cerraba en su parte de los nudillos, para poder dar golpes con la empu√Īadura.


Bipenne:†aunque poco comunes, parece ser, que las tribus del norte de la pen√≠nsula, podr√≠an haber utilizado este tipo de hacha


Lanzas: eran armas muy presentes en los ej√©rcitos iberos, tanto las de cuerpo a cuerpo como las arrojadizas. Las lanzas sol√≠an tener dos puntas, la principal en la parte superior y la secundaria, m√°s peque√Īa y d√©bil, en su parte inferior, que se utilizaba para pinchar al enemigo, cuando ca√≠a al suelo, o cuando se romp√≠a la punta principal
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ARROJADIZAS

El soliferrum: era un arma hecha de hierro completamente, m√°s larga que un hombre. Se utilizaba para lanzarla, aprovechando el peso y la superficie circular en punta de esta arma, para conseguir atravesar cualquier escudo y armadura enemiga.


La honda: Un proyectil lanzado por un hondero, pod√≠a matar de un √ļnico golpe al enemigo. La fuerza centrifuga de la que se vale la honda, sumada al peso de los proyectiles, que eran lanzados a la vez y en gran n√ļmero, pod√≠a hacer estragos en las l√≠neas enemigas, ya fuera por la mortandad que causaba, o porque deshac√≠a las l√≠neas enemigas desorganizando y abriendo huecos en su caballer√≠a y su infanter√≠a, lo que propiciaba un mejor ataque.

Los proyectiles podían ser de barro, piedra, e incluso de metal. Los proyectiles podían ser redondos y con forma ovalada, y los guardaban en un zurrón sujeto a la cintura
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El arco: Se tiene constancia de que el arco era utilizado por los iberos, aunque era prácticamente relegado para la caza de animales. La honda hacía mejor el papel de arma a distancia para los iberos.


VESTIMENTA Y ARMADURAS

Protecciones de lana prensada: eran protecciones que se utilizaban para amortiguar los golpes de proyectiles de las hondas, como los tajos de las espadas amortiguándolos y rechazándolos. También se ponían debajo de las corazas para evitar el contacto directo con el metal y para ofrecer una protección suplementaria a éstas
Protecciones de cuero: llevaban protecciones de grueso cuero curtido, para que los tajos "rebotaran" y no les hiriesen los filos de las espadas. Estas protecciones se solían llevar sobre todo con la coraza circular, era una especie de capa que se introducía por la cabeza y que terminaba en forma de pico por delante y detrás, llegando hasta un poco más abajo de la cintura. También hacían hombreras de este material con el que se protegían la parte superior de los tajos de las espadas y que también ofrecían una superficie que les protegía del contacto de las tiras de cuero que de las que llevaban colgadas los escudos y a veces las espadas.

Anillas: est√° protecci√≥n lleg√≥ a manos de los iberos, por la influencia de los celtas, y consist√≠a en anillar a un anillo de metal otros anillos y estos anillos a otros y as√≠ sucesivamente. Esta protecci√≥n, aunque un poco pesada, ofrec√≠a mucha movilidad y una buena protecci√≥n contra los tajos. Sol√≠a cubrir desde el cuello hasta la pierna, adem√°s se a√Īad√≠an unas hombreras de anillas tambi√©n, para proteger los golpes de filo de las grandes espadas celtas.


Escamas: era una protección, a modo de piel de serpiente, que ofrecía movilidad y a la vez una buena protección, aunque no se sabe cómo se hacían, ni cómo se sujetaban las placas de escamas.

Hab√≠a varios modelos, uno cubr√≠a √ļnicamente el torso por delante, otro que cubr√≠a el torso, los laterales, y la m√°s completa, que cubr√≠a pecho, laterales y espalda.

Circular: la armadura por excelencia de los iberos era una simple pero efectiva coraza, que cubr√≠a las partes m√°s vitales del pecho y de la espalda. Se pon√≠a sobre una especie de coraza de cuero y sobre una superficie acolchada para amortiguar los golpes contra el cuerpo al pararlo. Sol√≠a estar decorada con una cabeza de lince, un animal vinculado al mundo de los muertos. Se sujetaba pasando por el hombro y debajo de los brazos, lo que tambi√©n ofrec√≠a una peque√Īa protecci√≥n contra los tajos de las espadas.



CASCOS Y GREBAS


Cuero: los de cuero eran lo más comunes, solían ponerse en la cabeza de manera que cubriera la cabeza por completo, orejas incluidas. Se le ponía fieltro prensado por la parte interior para acolchar la protección y amortiguar los golpes recibidos, no dejando que la cabeza los sintiese en exceso

Escamas de metal: los cascos utilizados para la infantería pesada solían ser de metal, ya que la situación requería una mayor protección frente a soldados mejor armados y protegidos. Se utilizaba con la protección de escamas
Celta: este casco se utilizó sobre todo en los territorios de influencia celta. Era un casco liso, acabado en punta larga, que sólo cubría la parte superior de la cabeza. Los más comunes solían llevar carrilleras que caían del casco protegiendo las mejillas de los soldados
Grebas: eran de metal, recubiertas en su interior de un material lanoso en la parte inferior para evitar el contacto del metal con la piel. Se ataba con con dos tiras de cuero alrededor de la pantorrilla, o una sola tira m√°s ancha. Se utilizaban tanto dos grebas (una en cada espinilla) como una sola greba (en una pierna)